Alejandro Davidovich Fokina está a un solo paso de romper su maleficio en el circuito y alzar, de una vez por todas, su tan ansiado primer título ATP. Con el incondicional apoyo del público local, el tenista malagueño logró una vibrante victoria en las semifinales del Vanda Pharmaceuticals Mallorca Championships tras remontar un partido que se le había puesto cuesta arriba para firmar un triunfo ante Fabian Marozsan por 5-7, 6-2 y 6-4.
Luego de dos horas de intensa batalla sobre la pista balear, Davidovich mantuvo viva la ilusión de coronarse profeta en su propia tierra y desató la euforia en las gradas, asegurando su boleto al partido decisivo del torneo.
¿Cuál ha sido la clave de la semana para llegar al último partido? “Parecerá una chorrada… pero cenar todos los días con el equipo, disfrutar, el no encerrarme y pedir room service ningún día, salir a pasear y estar tranquilo mentalmente”, definió. Para Davidovich Fokina la clave por estos días ha sido no estar enfocado solo en el tenis, junto a la ayuda de su nuevo entrenador Pepo Clavet. “El me ayuda a estar en el presente… estoy en la final y estoy con muchas ganas”, dijo con una sonrisa.
El camino hacia la gran final exigió la mejor versión del español. Tras ceder un ajustado primer set, Davidovich acomodó su juego, dominó los intercambios desde el fondo y selló una remontada espectacular. Este triunfo no solo lo mete en la pelea por el trofeo, sino que lo convierte en el segundo tenista español en alcanzar la final del evento mallorquín, emulando lo hecho por Roberto Bautista Agut en la edición de 2022, cuando este cayó en la definición ante el griego Stefanos Tsitsipas.
“Perdí el primer set por pocos detalles y estaba sintiéndome bien, por suerte lo logré y en el tercero, al final, estuve ahí mentalmente y aproveché”, aseguró. En tanto, para Davidovich, esta clasificación representa alcanzar su sexta final en el ATP Tour, una instancia en la que arrastra un amargo balance de cinco derrotas y ninguna victoria (0-5).
Sin embargo, esta ocasión tiene un sabor histórico y especial: será su primera final disputada sobre césped y, más importante aún, la primera que jugará en casa. De momento, ya es el cuarto tenista español en alcanzar una final del circuito en la presente temporada, uniéndose a Carlos Alcaraz (Abierto de Australia, Doha y Montecarlo), Rafael Jódar (Marrakech) y Daniel Mérida (Bucarest).
El último obstáculo entre Davidovich Fokina y su primer trofeo como profesional será el estadounidense Ethan Quinn, quien llegará al duelo decisivo tras vencer a Nuno Borges con un categórico 6-1 y 6-2. Ahora, el escenario está listo en Mallorca para un choque definitivo en el que el español intentará aprovechar el empuje de su gente para estrenar finalmente su palmarés.

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